NORMAS A SEGUIR

La importancia de ponerse "normas" a seguir.

Una parte de la gestión del capital que rara vez se discute es la importancia de diseñar un conjunto de directrices comerciales personales. Estas son "normas" o reglas que dictan si entras o no en una operación.

La cantidad de dinero que decides arriesgar en una operación es un tipo de norma personal que se puede seguir. Otra norma bastante habitual es limitar el número de operaciones que se hacen en un día o semana. Incluso puedes determinar por adelantado los tipos de activos que vas a operar.

Sin un conjunto de directrices personales, es muy fácil venirse abajo e intentar hacer operaciones que no debes hacer para recuperar las pérdidas. Esta serie de normas actúan como un amortiguador ante este tipo de actividades imprudentes. Te dan la oportunidad de recuperar el aliento y evitar cometer errores absurdos y costosos.

Sin embargo, la mayoría de la gente quiere abrir su cuenta con el mínimo y ganar el máximo. Esto quiere decir que harán operaciones arriesgando el 10% de su capital bastante a menudo.

Nuestro primer objetivo con la gestión de capital es doblar nuestro saldo. Esto no es fácil, especialmente cuando estás empezando. Pero esto a parte de darte mucha confianza, te ayudará a tener un margen considerable para empezar a hacer crecer tu cuenta.

Una vez la hayas doblado, recomendamos sacar la cantidad que hiciste en el depósito inicial o que sigas operando, pero con cantidades más pequeñas.

Además, tendrás mucho menos estrés, ya que o tu dinero está a salvo en tu bolsillo o ya estás operando con cantidades menores que suponen menos porcentaje del saldo de tu cuenta.