OPERACIONES A CRÉDITO

Las operaciones a crédito funcionan exactamente igual que una  operación al contado:

El día de cierre de la operación, el comprador entrega el dinero y el vendedor entrega los títulos.

La diferencia está en que una de las partes hace su contraprestación gracias al crédito que recibe del Broker intermediario de la operación:

Compras a crédito: El comprador recibe un crédito del Broker con el que paga la compra de las acciones.


Ventas a crédito: El vendedor recibe prestado del Broker, las acciones que entrega al comprador.

En estas operaciones, lo mismo que en las operaciones a plazo, el inversor tiene que entregar una garantía que puede oscilar entre el 10% y el 50% del importe de la operación. Además:

En las  compras a crédito, las acciones compradas quedan garantizando el buen fin de la operación.
En las  ventas a crédito, el importe recibido queda garantizando el buen fin de la operación.

Estas garantías constituidas puede que haya que ir incrementándolas:

En las compras a crédito  las acciones avalan la operación, por lo que si baja su coste el comprador tiene que aportar depósitos dinerarios suplementarios.


En las ventas a crédito, el dinero recibido avala la compra de las acciones que hay que reintegrar, por lo que si el precio de la acción sube el vendedor tendrá que aportar dinero suplementario para renovar su garantía.

Ventajas de la operación:

El inversor multiplica el volumen de la operación que puede realizar.


Ejemplo: Si un inversor tiene mil dólares y quiere comprar títulos de Google que cuestan 100 dólares, podrá comprar al contado 10 títulos.


Si realiza esta operación a crédito y tiene que constituir una garantía del 50%, podría entrar en un operación de 2.000 dólares, comprando 20 acciones.


De esta manera, el inversor multiplicaría por 2 el posible beneficio (aunque también multiplicaría por 2 la posible pérdida).


Si la garantía que tuviera que constituir fuera del 25%, podría realizar una operación de 4.000 dólares (sería la compra de 40 acciones), multiplicando por 4 el posible beneficio, así como la posible pérdida.

Otras consideraciones:

Las operaciones a crédito  no se pueden realizar con cualquier acción, sino sólo con aquellas que autoriza el organismo de la bolsa (que serán los títulos más líquidos del mercado).


Las operaciones a créditos se suelen realizar por un  plazo de 1 a 3 meses, aunque también pueden ser  a mas largo plazo.