OBLIGACIONES CONVERTIBLES

Las obligaciones convertibles son obligaciones tal y como indica su nombre.

Son Títulos de renta fija que brindan al inversor una rentabilidad determinada hasta su vencimiento.

Y también convertibles:

El inversor en determinadas fechas puede elegir por canjear las obligaciones por acciones de la empresa.
La probabilidad de trasformación se puede ejercitar en  unas fechas prefijadas: por ejemplo, al año de la emisión, a los 2 años y a los 3 años.


A cambio de proporcionar esta posibilidad de conversión, las obligaciones convertibles brindan un  tipo de interés inferior al de las obligaciones ordinarias.

Las obligaciones convertibles, cotizan en el mercado.

Cuando se produce la emisión de estas obligaciones no se conoce el número preciso de acciones por las que se pueden cambiar en cada fecha, lo que si está establecido es el sistema que se va utilizará para su cálculo.


La fórmula de cálculo  es la siguiente:

Valor nominal de la obligación dividido por la cotización media de la acción durante un periodo determinado antes de la fecha de conversión (por ejemplo, durante el mes previo).


A la cotización media de la acción se le suele aplicar un descuento (entre un 5% y un 20%) para hacer la conversión más atractiva.

Ejemplo: Supongamos una obligación convertible cuyo valor nominal es de 1.000 dólares . La cotización media de la acción en el mes previo a la fecha de conversión es de 125 dólares. A este precio se le aplica un descuento del 20%

Nº de acciones = 1.000 / (125 * 0,80) = 10 acciones.

Es decir, por cada obligación se recibirán 10 acciones de la empresa.

¿Cuándo será interesante optar por la conversión?

 

El inversor tendrá que comparar el precio de cotización de la obligación convertible con el valor de mercado de las acciones que tiene que recibir a cambio:


Ejemplo: Vamos a suponer que la obligación convertible cotiza en la fecha de conversión a 1.200 dólares., mientras que la acción cotiza a 130 dólares.


En este supuesto el valor de las 10 acciones a recibir (1.300 dólares.) es mayor que el valor de cotización de la obligación por lo que conviene convertir.


Si, por el contrario, las acciones cotizan a 110 dólares. entonces el valor de las 10 acciones es 1.100 dólares., inferior al la cotización de la obligación, por lo que al inversor no le  interesa convertir.