LOS FUTUROS

El futuro es un contrato por el que se acuerda comprar o vender una acción a un precio fijado, en una fecha futura determinada.

La  diferencia con la opción es que mientras ésta representa un derecho, que se podrá ejercitar o no, el futuro es una obligación, es decir, llegada la fecha de vencimiento del contrato hay que comprar (o vender) la acción.

El inversor puede contratar un futuro como comprador o como vendedor.

En los mercados se negocian  futuros sobre determinadas acciones (las de mayor contratación) y sobre índices.

Son contratos estándares: Por ejemplo, en el mercado de futuros de España (MEFF) se negocian futuros sobre determinadas acciones y, en cada momento, para 4 vencimientos distintos (el 3º viernes de los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre).

Aunque los futuros tengan un vencimiento determinado, el inversor puede deshacer su posición en cualquier momento, realizando la operación contraria.

Ejemplo: Compro a principios de enero un futuro sobre Telefónica con vencimiento 21 de junio. Si en febrero quiero deshacer esta posición sólo tengo que vender un futuro sobre Telefónica con el mismo vencimiento y las dos operaciones se anulan.

Cuando se contrata un futuro no hay que pagar nada, únicamente entregar una garantía que viene a oscilar entre el 15% y el 20% del precio del futuro.

El precio del futuro se mueve en paralelo con el de la acción y responde a la siguiente fórmula:

Precio del futuro = precio de la acción + intereses por ese importe hasta la fecha de vencimiento - dividendos estimados que vaya a pagar la acción durante ese periodo.

Los futuros se utilizan, al igual que las opciones, para:

Operaciones de cobertura, eliminando el riesgo de fluctuación de la cotización.


Especular, ya que, cómo sólo exige entregar en garantía un porcentaje de su precio, permite multiplicar el volumen de la posición y, por tanto, el posible beneficio o la posible pérdida.

Ejemplo: Una acción de Amazon vale 1.000 dólares. y la compra de un futuro sobre esta acción exige una garantía del 20% de su valor (que suponemos que en ese momento también es de 1.000 dólares). Si tengo un presupuesto de 1.000 dólares. puedo comprar una acción o 5 futuros.


Si llegado el vencimiento del futuro la acción vale 1.500 dólares, entonces si hubiera comprado 1 acción habría ganado 500 dólares, pero si hubiera comprado 5 futuros habría ganado 2.500 dólares.


Si, por el contrario, en dicho vencimiento la acción tuviese un precio de 500 dólares, entonces si hubiera comprado 1 acción habría perdido 500 dólares  y si hubiera comprado 5 futuros mi pérdidas serían de 2.500 dólares.

Por lo tanto, operar con futuros exige mucha precaución, por lo que sólo se recomienda operar a inversores expertos.